193 países no han sido capaces de llegar a un compromiso serio. El final ha sido caótico y vacío, tras 2 semanas de tanteos. Sólo han firmado una “nota informativa”, que incluye la oposición de los países bolivarianos de Latinoamérica.En Copenhague se ha hablado de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, para que la temperatura no suba 2º “a largo plazo” y ha habido el típico “toque solidario”, que, en este caso, consiste en que los países desarrollados aportarán 30.000 millones de dólares en los próximos 3 años y 100.000 millones hasta el año 2020 a los países en desarrollo para ayudarles a limitar sus emisiones y facilitarles su adaptación a los efectos del cambio climático.
Que nadie se ilusione, porque el acuerdo no es vinculante y China, el país más contaminante, se niega a aceptar controles e inspecciones.Durante la Cumbre planeó el fraude del “Climagate” o falseamiento de datos y no faltaron ante la sede las manifestaciones extravagantes e inútiles de los “antisistema”, frente a los acorazados guardias de seguridad.
¿Ha sido una cumbre inútil?Por un lado, ha sido bueno que se hayan reunido y queden para hacerlo de nuevo el próximo año en Méjico, pero no ha satisfecho las expectativas generadas. Los países desarrollados han defendido sus propios intereses, aunque hayan dado ayudas caritativas para quedar bien y porque esperan encontrar en ellas algún beneficio. ¡Limosnas al fin y al cabo!
Pero, ¡tranquilos! Ante el cambio climático, que está siendo constatado como cierto, no tenemos que ponernos nerviosos, porque no es inminente, sino lento. Pasarán muchas generaciones y el hombre no podrá evitarlo, si se produce a nivel cósmico. Desde su origen el Universo está cambiando. El tiempo de vida de un hombre es insignificante, además el hombre poco puede hacer por evitarlo, solamente no acelerarlo.Así es que, en el fondo, esta preocupación y solidaridad es un camelo caritativo e interesado a medio plazo.
Quienes más pueden hacer para no acelerar el cambio climático son los que más poder y medios económicos tienen. ¡Que empiecen ellos! Comparemos al gobierno de EE.UU. con el de Somalia o a los propietarios de la petrolera Aramco o de la British Petroleum con los campesinos de una tribu ecuatorial.Dinero, hipocresía, ñoñería, demagogia…
Zapatero, por su parte, más papista que el Papa, en 8 minutos de discurso quiso ser el “campeón del cambio climático” y nos descubrió que “la Tierra es propiedad del viento”. ¡Vaya! ¿Dónde lo habrá leído, quien se lo habrá dicho? ¿Le gustan los aerogeneradores de energía eólica o tuvo una iluminación cósmica?Mientras va cambiando el clima, va creciendo el progreso y mejora la calidad de vida, aunque no al mismo ritmo en todos los sitios. Siempre ha sido así y así seguirá siendo. También ha habido siempre demagogia.
Lo que sí hace falta es concienciación social e individual y un mejor comportamiento ético, sin embargo, a pesar de que no es así, el hombre aprende y sabe adaptarse a los cambios. ¡Ya se encontrará alguna solución, cuando será rentable, claro! Como siempre.
La Cumbre de Copenhague ha finalizado: 10 días de bla, bla, bla, de mucho ruido y pocas nueces. Todo a gastos pagados y a mesa puesta. ¡Qué bien!Al año que viene otra vez en Méjico
Se divulgó la idea de que "algunos subalternos" habían hecho dejadez de sus funciones, pero en la real casa nadie se dio por aludido. Alguién era el culpable, pero no salía, como cuando en una clase de escuela primaria algún niño hace una fechoría y "no sale". Se echó la culpa a la escritora, lo más fácil, pero por las estancias palaciegas seguía el run-run. Aparentemente, se arrinconó el tema.
Ahora ha llegado el zarpazo. De aquellos polvos vienen estos lodos. Las cosas de palacio van despacio, pero llegan.
La realidad: El hombre altera muy poco la situación ambiental de la Tierra, dentro del inmenso Universo. Todo es cíclico en el Universo y si el cambio climático se está produciendo, no será porque el hombre lo provoque, aunque si lo puede acelerar.
A algunos, lo que se les está calentando es la lengua. Cotilleo, cotarro, bla, bla, bla…
Manuel Prado y Colón de Carvajal ha fallecido recientemente. Descanse en paz.
Fue un pacto fruto del miedo, los unos al comunismo, bestia roja, los otros al franquismo, bestia negra y ambos temblando ante una nueva guerra civil, imposible en 1978. El staff político ha venido divulgando que fue “la Constitución del consenso”. Bueno, en todo caso, de un consenso asimétrico, porque unos cedieron y perdieron más que otros.
En fin, los políticos y "Autoridades Estatales" que viven de la política, no tienen nada que temer. Está tan segura la Constitución, que no solo es imposible hacer otra mejor, sino también es imposible modificarla.
“Es, continúa la nota informativa, una plataforma internacional de debate y reflexión global. Congrega a los máximos exponentes del saber científico, económico, político y cultural de ámbito internacional, junto a jóvenes posgraduados seleccionados de entre 50 de las universidades más punteras del mundo, con el objetivo de aportar su capacidad creativa para ayudar a resolver problemas que existen en el mundo, intercambiar experiencias, aprender de los maestros y compartir con ellos las ideas y soluciones a los desafíos que se plantean, además de abrirse para ellos nuevas oportunidades profesionales”.
¡La creme de la creme, la crema y nata, lo mejor de lo mejor! Puro coeficiente intelectual
¡Caray! ¡Jope!
Los parlanchines de feria los venden a un euro, regalando además un peine, un cortaúñas y un llavero con la selección española. Los chinos los ofertan, como todo, a cien. Ser afilador es inútil.