28 ago 2009

Arenys de Munt

Arenys de Munt es una localidad de unos 8000 habitantes a 4 Kms de la Costa Brava en la comarca del Maresme, provincia de Barcelona, Catalunya, Europa.

Su alcalde es de ICV y, por allá por junio, se le ocurrió proponer la celebración de un referéndum, que decidiese la independencia de Catalunya. La decisión fue aprobada con los votos de su partido, de ERC y de CiU. El referéndum se celebrará el día 13 de septiembre.

Pero Falange Española se “picó” y solicitó para ese día en el municipio una concentración, que el conceller de Interior le concedió.
A su vez, Colectivos Antifascistas, utilizando internet, han convocado una manifestación el mismo día en el mismo sitio, en apoyo de los “hermanos antifascistas” contra la “chusma falangista”, pidiendo que la Falange se “manifieste en cámaras de gas”. El conceller de Interior, “respetando la libertad de expresión de todos los colectivos” también la ha permitido.
Traducción de la noticia al castellano de Cervantes: Los nacionalistas de Arenys quieren separarse de España y, como son mayoría en el Ayuntamiento, aprobaron la celebración de un referéndum. Media docena de falangistas, achuchados por Dios sabe quien, se pican y hacen una convocatoria fantástica, que provoca la reacción masiva de los independentistas, que, achuchados por Dios sabe quien, convocan una contramanifestación.

El conceller de Interior es el líder del partido que gobierna en Arenys y la convocatoria se hace dos días después de la Diada, fibra emocional del nacionalismo catalán.
Aquí pasa algo: alguien piensa con los píes, pero, seguro, que el día 13 de septiembre no pasará nada en Arenys. ¿Alguien sabe por qué?

Fernandez de la Vega en "magrillas"

La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, pasea en bikini por las playas de Villanueva y la Geltrú la víspera de su incorporación a las tareas políticas en el Ministerio, donde ya tendrá tiempo de ir trajeada de “vogue”.
Luce un escueto bikini, un dos piezas, braguita y sujeta-qué, estampado de colorido vistoso y estridente, bronceada, posando en “plan Clint Eastwood”, preparada para sacer los revólveres de no sé qué cartuchera.
En la blogosfera le llaman de todo: Miss “Pellejo”, falta de chicha, hueso duro, ideal de las gordas, la arruga es bella… ¡Ineducados, qué poca delicadeza con la vicepresidenta!
Mi vecino, cuando ha visto la foto, ha venido a casa gritando, asustado: ¡Un espantapájaros, un espantapájaros!, pero, bueno, hay que perdonarle, porque, el pobrecillo, es un poco misógino y continua: “En la foto, para compensar pesos y partidos, debería estar con Rita Barberá también en bikini. Servirían de puntos de referencia”. ¡Qué imaginación tiene mi vecino!
En secreto, una confidencia por “lo bajini”: a que os gustaría ver a la vice en una playa nudista sin nada, eh? ¡Morbo, morbo!

Yo creo que ha sido una foto con toda intención para dar normalidad, para relajar al personal en un momento de crisis, para decir que es una mujer trabajadora, que como cualquier español descansa y va a empezara a dar el “callo”, si el “callo”, en su Ministerio. Si no fuera así, se hubiera quedado en la piscina privada. A lo mejor, es una promoción del bañador a cambio de suculentos ingresos… ¡A lo mejor!
Bueno…no pasa nada porque se haga fotos como quiera y tampoco pasa nada porque se le dé un “repaso” de pitorreo. ¡Caña, caña!

25 ago 2009

El telescopio de Galileo

Se cumple el 400 aniversario de la invención del telescopio por Galileo.
¡Lo que se puede aprender de Galileo!
1.- Su interés por saber, su curiosidad razonada, su afán por encontrar respuesta a los fenómenos naturales.
Galileo empezó estudiando medicina en la Universidad de Padua, dejó la medicina, pero se empapó de Aristóteles, profundizó en las matemáticas con el maestro Ricci, discípulo de Tartaglia, empezó a hacer observaciones en el campo de la física, con 19 años descubrió el isocronismo en las oscilaciones del péndulo, con 22 años estudió la balanza hidrostática, siguiendo las leyes de Arquímedes, se pasó dos años ampliando su cultura literaria, que creía necesaria, adquirió la cátedra de Matemáticas de Pisa a los 25 años y publicó un libro sobre la caída de los cuerpos y el movimiento de los proyectiles con explicaciones distintas a las aristotélicas, con 28 años fue elegido catedrático de matemáticas de Padua y estudió la construcción de edificaciones militares, teniendo en cuenta la topografía, inventó una máquina de elevar agua, un termoscopio y un procedimiento mecánico de cálculo, con 45 años, en 1609, inventó el telescopio, con el que demostró que la superficie de la luna es arrugada, descubrió 4 satélites de Júpiter y puso en duda la teoría geocéntrica de la tierra, afianzando la teoría heliocéntrica de Copérnico. Sus ideas las publicó en media docena de libros científicos. ¡Casi nada!

La observación, el tratamiento lógico de lo observado y las conclusiones científicas fueron su método de trabajo. “La naturaleza no engaña, hay que descubrir su funcionamiento, mediante la observación” Por la técnica a la ciencia: si se inventa un telescopio se puede demostrar una teoría científica, el heliocentrismo.
2.- Su visión crítica de lo que leía y observaba: “Todo tiene que ser demostrado y lo que no tenga explicación racional debe ser criticado, descartado y cambiado”. También su gusto por la argumentación y la polémica.
Ya cuando era estudiante se hizo famoso por contradecir a sus profesores. Fue enemigo implacable y contumaz de quienes le contradecían sin argumentos, refutaba de forma hiriente a sus opositores y les dejaba en ridículo, regodeándose todo lo que podía.
Polemizó con Mazzoni, con Kepler, Tycho Brahe y otros científicos y pensadores mediante cartas, que hacía públicas. Daba clases públicas, a estudiantes y curiosos, provocando al auditorio, enzarzándose en agrias polémicas con quienes no pensaban como él. Era tal el respeto que le tenían sus opositores que, a veces, publicaban de forma anónima. A Baltassare Capra, que copió uno de sus inventos, el compás geográfico-militar, le acusó públicamente de plagio, exigió un juicio público, la condena fue pública, le obligó a retractarse y a pedirle perdón de rodillas, también públicamente.
Su lema era: la polémica, la discusión razonada lleva a la verdad. Lucidez mental.
3.- Su oposición a la doctrina de la Iglesia Católica, cuando está en contradicción con la ciencia.
El telescopio demostraba que las teorías geocéntricas (la tierra inmóvil, centro del Universo), que defendía la Iglesia, eran falsas. Galileo, dado su carácter científico y polémico, empezó a criticarlas y a fundamentar el heliocentrismo (la tierra gira alrededor del sol y no es el centro del Universo).

Empezaron las tensiones con compañeros, profesores eclesiásticos y con la Iglesia. Galileo les “chinchaba” y, seguro, que se lo pasaba bien. Un buen día un clérigo, poco capacitado en cuestiones de física, no aguantó más y le acusó desde el púlpito de la Catedral de Florencia de hereje y de ir en contra de las Sagradas Escrituras. Galileo le ridiculizó dialécticamente, en una carta pública sobre “la insolvencia de los paisajes bíblicos en razonamientos científicos, (…) la Biblia debe ir adaptándose a los nuevos conocimientos”.
En 1616 sus libros fueron censurados por la Iglesia. Había que hacer volver al redil a una oveja negra, que iba a complicar las tradicionales teorías eclesiásticas sobre el Universo. El cardenal jesuita Berlamino, previendo el panorama, aconsejó a Galileo “por las buenas”, que planteara sus teorías como hipótesis, no como definitivas. Galileo, que no era tonto, acordándose de la “hoguera”, que quemó a Giordano Bruno y a Miguel Servet, calló durante algunos años.
Pero, con sumo cuidado, seguía polemizando con otros científicos, entre ellos Tycho Brahe. Los jesuitas apoyaban las teorías de Tycho, porque no era aristotélico, pero tampoco contradecían a las Sagradas Escrituras. Tycho les servía de base para oponerse a Galileo.


Cuando un teólogo jesuita, Orazio Grassi, apoyó públicamente las teorías de Tycho, Galileo reaccionó con virulencia contra él. La contrarréplica de Galileo se convirtió en una persecución inmisericorde, en la que todos de los errores del contrincante fueron señalados, ridiculizados y destruidos.
Pero su prepotencia le proporcionó a Galileo muchas enemistades, agravios, envidias, rencillas. Se creó un frente contra Galileo y en primera línea los jesuitas, cerriles, dogmáticos. El debate era: las doctrinas copernicanas de Galileo estaban o no de acuerdo con las escrituras. Si no era así a Galileo había que darle un escarmiento.
El polémico Galileo escribió una “Carta a la gran duquesa Cristina” donde defendió claramente la hipótesis heliocéntrica y a su autor Copérnico contra quienes decían que esta teoría iba contra varios pasajes de la Biblia. Afirmó, de nuevo, que “la Escritura es infalible en cosas de fe, y que no siempre ha de entenderse en sentido literal, pero que, en cuestiones de experiencias sensibles y demostraciones necesarias, no ha de comenzar por consultarse el sentido literal de la Escritura. No es preciso reservar a la Escritura sólo lo que es de fe, también se le puede conceder superioridad de opinión en aquellas cosas humanas que no pretendan ser un saber demostrativo; pero éste no es el caso de la astronomía, para la que Dios, autor de todas las verdades, nos ha dado ojos y razón. A la Escritura no le importa precisar si el cielo se mueve o no, o si la Tierra es una esfera o un plano; le importa enseñar cómo se va al cielo, no cómo es el cielo”.
Frente a un argumento científico como este, la historia de Josué contada en la Biblia y defendida por los inquisidores como argumento contra Galileo quedó ridícula.

Su carácter polémico le perdió. El resto ya es conocido: fue llamado a Roma por la Inquisición a fin de procesarle bajo la acusación de "sospecha grave de herejía". Galileo fue juzgado y condenado. El castigo implicaba la abjuración de la teoría heliocéntrica, la prohibición de sus libros, la privación de libertad, que le fue conmutada por arresto domiciliario y algunas penitencias de tipo religioso.
Al levantarse Galileo tras permanecer arrodillado para la abjuración, golpeó con fuerza el suelo con el pie exclamando: "¡eppur si muove!" ("sin embargo, se mueve").
En 1979 una comisión nombrada por Juan Pablo II inició una investigación para esclarecer el proceso al que fue sometido Galileo. En octubre de 1992, esta comisión papal reconoció el error del Vaticano.
No está mal. La Iglesia ha tardado 360 años en admitir lo evidente. ¡Hace falta ser cerril!
¡A buenas horas mangas verdes! En la otra vida seguro que Galileo se reirá y machacará con muy mala leche, regodeándose como hacía con los cretinos, al Papa Urbano VIII y a la Santa Inquisición, que le condenaron.
La lección de Galileo: en cuestiones que no son de fe, la Iglesia no tiene autoridad. La ciencia antes que la Iglesia.

24 ago 2009

Congelación salarial

Como todos los años, cuando finaliza el mes de agosto y se van preparando las condiciones para volver al trabajo rutinario, el Gobierno, a modo de despiste, va soltando ideas sobre algunas partidas de los Presupuestos para el próximo año fiscal. Este año, que es de crisis, lanza el globo-sonda de una probable congelación del sueldo de los funcionarios, porque “hay que arrimar el hombro y tirar del carro”.
Bla, bla, bla… ¡Vuelta la burra al prao! Siempre que hay crisis el Gobierno dice lo mismo, yo creo que ¡hasta se divierte! Ahora que los “brotes verdes” empiezan a estirarse y la Bolsa se empina hacia el cielo, amenaza con recortes salariales. ¿Salimos o no salimos de la crisis?
Los sindicatos, reaccionando como un resorte mecánico, han puesto el mismo disco de siempre: Se pondrán en “pie de guerra” y asustan al Gobierno con “un otoño caliente”. ¡Je, je, je…! No pasará nada. Los sindicatos están totalmente domados, atiborrándose de cebada en los pesebres ministeriales, cuyas cuadras gestiona actualmente Gorbacho.
A mí, sufrido funcionario se me ha subido la visceralidad, la bilis y para relajarme un poco he ido a comentárselo a mi vecino virtual, que también es funcionario.
Mi vecino es un sindicalista, izquierdoso como el Gobierno, que paga su cuota fielmente, que, poniéndose de vaqueros raídos y bufanda roja, prepara su pancarta cuando hay que dar la cara en la calle. Siempre escribe lo mismo “Por la emancipación de proletariado” y, seguirá igual, mientras no se consiga este objetivo revolucionario. Dice que le miran con extrañeza todos los “liberados”, pero cree que debe ser porque la pancarta tiene muchas letras.
Empezó leyendo libros de los socialista utópicos, cuando se permitió su venta en librerías, allá por 1977, porque antes estaba prohibido y él no iba a desobedecer las leyes. Dice que ya va leyendo a los socialistas de mediados del siglo XIX y pronto va a empezar con “El Capital” de Marx para ponerse al día en reivindicaciones revolucionarias.
Es un estajanovista puntual, cuando acaba su jornada laboral, va corriendo al aseo a realizar sus necesidades fisiológicas, porque no lo hace en toda la mañana –no como otros compañeros que van media docena de veces, aunque hay que comprender que es porque tienen perdidas ellas y próstata ellos-. Tampoco toma café por no perder tiempo.
“Porque el Estado somos todos”, dice. Es un socialista convencido, como el Gobierno.
Espera que, cuando se jubile, le hagan un homenaje con pancartas, regalo y discurso de su Jefe de Negociado, reconociéndole su dedicación al Estado, que somos todos.
Este vecino desquicia a cualquiera, yo no puedo con él.
Cuando vuelvo a casa con dolor de estómago por la congelación y con dolor de cabeza por los comentarios con mi vecino virtual, pienso que lo mejor es pedir una “baja laboral” de dos meses para recuperarme, porque así no se puede trabajar. Me llama un compañero, que no es sindicalista, ni izquierdoso, y me dice que él pedirá la baja por razones de justicia: si le pagan menos, es justo que trabaje menos. Calcula que la equivalencia sería un mes.
Y concluye: “¡El estado! En la empresa privada te señalan la puerta”.

23 ago 2009

El Club Bilderberg

Cuando preparaba la selectividad el último curso de Bachillerato, al final del franquismo, el profesor de Filosofía nos decía que debíamos informarnos de todo, que leyésemos cualquier clase de libro, porque si era malo lo dejaríamos y si era bueno nos ayudaría. Lo importante era informarse y tener capacidad para adquirir opinión propia y personal respecto a lo leído.
Él nos animaba a leer a Marx y se le hacía la boca agua cuando hablaba de la “emancipación del proletariado”. Aquel “pro”, sílaba labial explosivo-sonora , mitificaba a la clase baja revolucionaria. Yo me imaginaba a las muchedumbres con la hoz y el martillo, machacando a los cerdos capitalistas.


No es de extrañar que, al año siguiente, en la Facultad entrara a leer las clandestinas obras de Marx: “La ideología alemana”, “Contribución a la crítica de la economía política”, “El 18 de Brumario”, “El origen de la familia, la propiedad y el estado”… Un día un compañero de clase llevaba en su mochila los tres tomos de “El capital”. Me lo dejó, empecé a leerlo, pero no pasé del primer capítulo. Imposible. Ya no leí nada de Marx en el futuro.

Hace unos días leí el libro de Daniel Estulin “La Historia definitiva del Club de Bilderberg”. Ya había oído del tal Club, como antes de la Trilateral y me picó la curiosidad.
Resulta que en 1954 algunos personajes importantes del mundo se reunieron en el Hotel Birderberg, en Oostgenback (Holanda) para debatir sobre el futuro del mundo y decidieron reunirse una vez cada año. Así nació el “Club Birderberg”. Solo acuden invitados de relevancia, como Clinton, Rockefeller, Merkel, Chirac, Rumsfield, Kissinger, Blair, reina Sofía, princesa Cristina, presidentes de Cocacola, Gerneral Motors, Novartis, Nokia, Motorola, British Petroleum, Chase Manhattan Bank, American Express, France Telecom, Deutsche Bank, Microsoft… De España han acudido Rato, Cebrián, Almunia, Solbes, Borrel, Solana, Loyola de Palacio, Inciarte… Todos auténticos “pata negra”.
Es una institución oficial, no secreta, pero sus debates y decisiones son a puerta cerrada, no transmiten comunicado alguno. Los temas de las reuniones son el uso de las fuentes de energía, petróleo, nuclear, los movimientos migratorios a escala mundial, la productividad y conflictividad laboral, las guerras, el comercio mundial…
Resumiendo, según el experto autor, el objetivo de fondo es el “Dominio del Mundo”, el mercado único globalizado, controlado por un Gobierno Mundial Único, vigilado por un Ejército Mundial Unido, regulado por un Banco Mundial y habitado por una población controlada para trabajar, descansar procrear y consumir. Un ordenador global supervisará todos los comportamientos de la población… “El narcotráfico, las guerras, la música, la moda, la tecnología nos los crean, nos los venden, nos entretienen y nos explotan”. También nos crean enemigos como los terroristas de AlQeda, los países del “Eje del Mal” con sus armas de “destrucción masiva”…
El autor del libro, al final, se muestra optimista y cree que la Humanidad se irá concienciando y evitará acabar en este cruel destino. ¡Menos mal! El autor es el ¨mesías, el redentor” de las muchedumbres al borde del abismo. Sin duda es un escritor muy listo. A mí me parece que el propio Club le ha encargado la redacción del libro, dándole algunos detalles distorsionados y, sobre todo, dinero. Yo me imagino estas reuniones del Club como las que hacía la masonería durante el reinado de Fernando VII en España, a oscuras, enseñando alguna identificación a la entrada, con mucho ceremonial, en una estancia decorada con algún dibujo del “rabilargo¨ en forma de macho cabrío y con brujas planeando o tirándose en picado sobre sus escobas.
También me imagino que comerán copiosamente y que el último día, a modo de despedida festiva, se despendolarán: a las damas les traerán un grupo selecto de “Boys” con mucho paquete pélvico y tableta estomacal –imagínense la Merkel y Sofía acuchándoles- y para los caballeros selectas “señoritas”, como las que entretienen a Berlusconi.
Aplicando las enseñanzas de mi profesor de Filosofía le he pasado el libro a mi vecino y para impactarle se lo he llevado de noche, a oscuras y sin hacer ruido, porque sé que le gusta la literatura mágica de los cátaros, los templarios, la sociedad de Thule, el Santo Grial y las películas como “El mago de Oz” y “Scalibur”. Se lo leyó el fin de semana y el domingo, al anochecer, pinchó mi timbre de la puerta y me presionó insistentemente para empezar a hacer algo, porque “vamos a acabar en la esclavitud” y que “hay que desenmascarar a quienes nos gobiernan”. Son los efectos de un libro escrito con intencionalidad y leído por un desintencionado.


Yo le preparé una tila y le aconseje que leyera “El Lazarillo de Tormes”, "Rinconete y Cortadillo” y "Alicia en el país de las maravillas”, para compensar el efecto negativo del dichoso libro, que le había distorsionado aún más sus desordenadas ideas.
Él me echó en cara que yo era un escéptico, jocoso, frívolo y que tomaba todo en tono festivo y de cachondeo. Yo le dije que llevaba toda la razón.
La verdad, confieso, que no he leído el libro, sólo una reseña y lo que trae la Wikipedia sobre tal Club.

Es bueno informarse sobre el Club Bilderberg. El autor del libro tiene derecho a ganarse unos dinerillos, pero mejor no lo compren, no lo lean, vayan a la Wikipedia, que es gratis. Es suficiente para hacerse una idea.
Siempre aprendiendo como decía mi profesor y como está haciendo mi vecino.

22 ago 2009

Juan Luis Cebrian y la "agostidad"

Juan Luis Cebrián ha redactado un violento artículo, “El desatino”, en su periódico ”El País” y ha acudido a las ondas de su cadena ”La SER” para despacharse a gusto con Zapatero o como dice “Periodista Digital”: “Cebrián sacude de lo lindo al anti-demócrata Zapatero”.

En ambos medios Cebrián se opone al decreto-ley, promulgado la semana pasada, que regula la Televisión Digital Terrestre (TDT) de pago porque “no es necesaria su urgencia, no debe promulgarse mediante decreto-ley, sino mediante trámite parlamentario ordinario, sin “prisas”, porque es anticonstitucional, descarado, inmoral, intervencionista, inadmisible, sólo beneficia a los amigos del Gobierno, es una chapuza, un desatino, un abuso gubernamental, es una medida “por domo sua”…

Es que Zapatero, es decir, el Gobierno, y Cebrián han partido las peras hace algún tiempo. El “hearst español” acusa de favoritismo al Gobierno del PSOE, cuando su grupo mediático en la época de González recibió a dedo prebendas gubernamentales.


Polanko-Cebrián y Gobierno-PSOE eran uña y carne, pero el acceso al poder de Zapatero y la muerte de “Jesús del Gran Poder” les ha distanciado.
El Gobierno ha creado sus medios, el diario “Publico” y la cadena “La Sexta”, desligándose de PRISA con “El País”, “La Cuatro”, “La SER”, Sogecable, Digital +”. Ambos grupos mediáticos están en libre competencia. Lo peor para PRISA-Cebrián es que deberá seguir la tradicional línea de centroizquierda “pro PSOE”, porque, si no es así, perderá clientes.


A pesar de todo, Cebrián deberá dar las gracias a este Gobierno que le ayuda a que los Bancos y acreedores no le atosiguen para que pague sus millonarias deudas. ¡Desagradecido!
La separación sentimental del Gobierno ha dejado a PRISA-Cebrián con síndrome de abstinencia. El “rebote” de Cebrián le hará comprender, porque es listo, que hay que estar a “las duras y a las maduras” y que las decisiones y líneas políticas de los partidos son como las veletas que toman la dirección de donde sopla el viento.



Este calentamiento veraniego, en cambio, ha tenido algo creativo. Cebrián, flamante académico de la Real Academia Española (RAE), ha inventado una nueva palabra: la “agostidad”, que deberá definir con precisión la real institución, pero hasta entonces se puede definir como “medida que toma el Gobierno, aprovechando la canícula de agosto
¡Tila fría para Cebrián!

21 ago 2009

Elecciones "democráticas" en Afganistán

¿Elecciones democráticas en Afganistán? Nai-nai.
Son unas elecciones para no-afganos en Afganistán. Interesan más a los países de la UE y a USA, que a los propios nativos.
Afganistán de extensión parecida a España tiene 28 millones de habitantes, unas 30 etnias y mucho fundamentalismo irracional: los fanáticos talibanes.
Esta es una parte del contexto:
64.500 soldados de 42 países, la mayoría pertenecientes a la OTAN, que componen la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad “mantienen el orden”, 120 expertos europeos y americanos “observan el proceso electoral” y la UE aporta 35 millones de € para hacer posible la consulta “democrática”.

Todo este despliegue “desinteresado” es para que puedan los ciudadanos afganos ejercer su “inalienable derecho al voto”. Eso sí el desarrollo real del proceso lo lleva el gobierno del país. Prueba “irrefutable” de que no hay injerencia extranjera.
¡Cuántos eufemismos y palabrería inútil!
Todo el mundo sabe que la inseguridad es enorme, que los atentados y acciones de sabotaje son diarias, que el 80% de los afganos son analfabetos, que los votos dentro de cada clan los decide el jefe del clan y, consiguientemente, el voto será colectivo y no individual, que las mujeres votan lo que les dice el esposo, que muchos votos serán obligados y muchos no irán a votar por miedo, que da lo mismo Karzai que Abdula, porque el primero es integrista y el segundo un poco menos integrista.

El presidente del Consejo de Seguridad de la ONU, más rápido que una liebre, perseguida por un galgo alano, ya ha felicitado a los afganos por su participación en unas elecciones “que serán históricas”. La contabilidad de los votos durará 3 semanas, tiempo razonable y suficiente para toda clase de cambalaches, y los resultados definitivos se publicarán el 17 de septiembre. A pesar de esta dilación los dos candidatos ya se han proclamado vencedores. ¡Qué ganas tienen de ponerse al servicio de la patria!
¿Elecciones “democráticas” en Afganistán?
¡Anda ya!